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Dra. Sandra de Oliveira

Dra. Sandra de Oliveira

Hace ya la friolera de 29 años, un septiembre como este, preparaba con ilusión lo que sería el comienzo de mi formación como médico: por fin comenzaba la carrera que siempre había deseado, por fin llegaba el momento de lo que sería mi sueño al cabo de seis años, “ser médico”; ¿ para qué?: para ayudar a los demás. ¿Qué otra cosa puede ser más valiosa que atender a los demás?

Ayudar a los demás es, o debería de ser, el verdadero aliciente de un médico. Muchos días de estudio, estudio que nunca acaba, muchas noches sin dormir previas a los exámenes, muchos nervios de si saldría bien ese examen o no ….., pero, eso sí, jamás tuve dudas a lo largo del camino de lo que quería ser.

Después de una carrera, una especialidad vía MIR, muchos cursos de formación y muchas noches de guardia en urgencias, comencé la andadura en esta maravillosa dedicación a la medicina estética. Cuando decidí dedicarme a la medicina estética, lo hice con cierto miedo, tengo que confesar, y recelo, pues cuando estás en un centro de salud o en un hospital, trabajas acompañado y con cierto respaldo, tanto en lo económico como en lo profesional. El médico estético se tiene que abrir camino el solo, arriesgar, apostar en realizar inversiones, no solo en seguir su formación, sino en dotar su consulta en aparatología y diferentes materiales, no precisamente asequibles. Hoy en día, puedo decir que fue y es una gran apuesta de la que me siento muy orgullosa de estar donde estoy hoy, procurando siempre ofrecer lo mejor, no sólo a mis pacientes, sino a los compañeros en las formaciones que imparto.

Todo ello tengo que agradecérselo, lo primero, a mi familia, que me ayudó a conseguir el sueño de ser médico con el sacrificio que muchas veces supone para los padres y que muchas veces no valoramos hasta bien mayores. Gracias.

Gracias a todos los compañeros con los que tanto he aprendido, sin ellos no hubiese sido posible. Transmitir el conocimiento requiere de una gran humanidad y humildad que no todas las personas tienen. Gracias a todos ellos.

Doy gracias también a todos los laboratorios médicos que siempre han apostado por mí y que me han ayudado a crecer. Unos estuvieron, otros están y otros estarán. Gracias Venus Concept, Sinclair, Teoxan, Mediderma, Sellaesthetic, Chroma, Merz, Optomic, Gallderma……y muchos otros, que tantas veces apuestan por nosotros, aportándonos conocimiento y, muchos de ellos, prestándonos su apoyo en los momentos en los que algo no sale como quisiésemos.

Y sobre todo, gracias a todos mis pacientes, a los que fueron, a los que son y espero sigan siendo y a los que vendrán. De ellos aprendo cada día a ser mejor médico y mejor persona. Es posible que no siempre los tratamientos salgan como uno quiere, pues es humano en algunos momentos errar. Por suerte, esos tropiezos han sido pocos, aunque cuando ocurren, te han crecer, pues son precisamente las dificultades las que te hacen ser más grande como persona y como médico. Si alguna vez les fallé, lo siento, pues no fue esa mi intención. Intento cada día, aprender de mis aciertos y, sobre todo, de mis fallos, que todos tenemos. Gracias a todos mis pacientes por brindarme la confianza de hacerles sentir mejor, no sólo externamente, sino en su interior.

No vendo un producto ni un tratamiento, sino que intento dar respuesta y satisfacción a las necesidades de mis pacientes conforme a lo que cada uno me plantea para hacerles sentirse mejor. Me levanto cada día con la ilusión de hacer felices a las personas que deciden venir a visitarme y ponen toda su confianza en mí. A todos ellos, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

 

Fdo./ Dra. Sandra de Oliveira García

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